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#LaAgriculturaSigue ante la emergencia sanitaria

El COVID-19 no estaba en el calendario agrícola, pero la agricultura no puede detenerse, pues es vital para la sociedad. Este momento de crisis es también tiempo para reflexionar y reconocer la importante labor de las mujeres y los hombres que, desde el campo, alimentan al mundo bajo cualquier circunstancia.

Por: Divulgación-CIMMYT
6 de abril de 2020

Texcoco, Edo. Méx.- Ante la emergencia sanitaria por el COVID-19, en México la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) hizo un llamado a la unidad para garantizar el abasto de alimentos; el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) coincide con esta institución en que la unidad y la solidaridad en el sector deben estar vigentes ahora más que nunca. Estos tiempos de crisis son también la oportunidad de que la sociedad conozca (y reconozca) ampliamente el trabajo de las mujeres y los hombres que, desde la agricultura, sustentan al mundo.

La crisis sanitaria actual también está conduciendo a la sociedad a valorar el abasto de alimentos sanos y de calidad en los mercados, las tiendas y los supermercados. Por lo anterior, también es oportuno que socialmente se considere al agrícola como un sector estratégico para la supervivencia y el desarrollo de cualquier país del orbe y se impulse su progreso, especialmente en términos de sustentabilidad y resiliencia.

¿Por qué? Porque igual que el personal médico, los productores y los trabajadores agrícolas no han parado sus actividades; no pueden hacerlo, ya que estas son indispensables para toda la sociedad en tiempos normales y de crisis. En términos coloquiales, el estómago no entiende de cuarentenas, y por eso es fundamental pensar en acciones y estrategias para proteger a las personas que impulsan, desde el campo, este sector estratégico.

Si bien es posible examinar y aprender de las situaciones similares que han ocurrido en el pasado, no hay nada escrito para cada eventualidad (los riesgos de nuevas enfermedades se multiplican exponencialmente debido a las tendencias que ejercen presión sobre la producción de alimentos). En el caso del COVID-19, los protocolos de seguridad se han ido elaborando y modificando conforme los científicos conocen las particularidades del virus que causa esta enfermedad.

¿Cómo deben cuidarse los trabajadores del campo cuando es necesario que sigan realizando sus actividades? ¿Y cómo apoyarlos en situaciones que, como esta, los colocan en una posición estratégica y a la vez vulnerable? En la medida de lo posible, en el campo deben seguirse las recomendaciones básicas de higiene y distanciamiento. Y la forma en que la sociedad puede ayudarlos es no realizando compras de pánico y favoreciendo el consumo local y de productos de temporada que pueden contribuir a la economía de los productores.

A nivel global se exploran diversas tecnologías que puedan ser útiles en medio de situaciones como la actual. En México centros de investigación científica —como el CIMMYT— han desarrollado y validado prácticas y tecnologías que hacen posible que las productoras y los productores sean resilientes frente situaciones adversas.

Sistemas como la Agricultura de Conservación han demostrado su efectividad para incrementar los rendimientos, y las tecnologías poscosecha son particularmente útiles para conservar granos inocuos por amplios periodos de tiempo. Además, la Agricultura de Conservación y otras prácticas sustentables asociadas permiten a los productores reducir el tiempo y el esfuerzo destinados a las labores del campo, por lo que sería posible que se sumaran —en condiciones particulares— a las medidas sanitarias recomendadas.

Estos son algunos ejemplos de cómo, con ciencia aplicada al campo, es posible desarrollar sistemas agroalimentarios sustentables y resilientes, en general, y generar mejores condiciones para los productores, en particular. En medio de esta contingencia, #LaAgriculturaSigue, y por eso vale la pena reflexionar sobre su importante papel en la sociedad y, por su puesto, impulsar y apoyar —desde el ámbito de acción de cada uno— a las mujeres y los hombres que son la fortaleza del sector que alimenta al mundo, el sector que nunca para.

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